Ancares

TALLERES FOTOGRÁFICOS

Si lo tuyo es la fotografía, podrás disfrutar de rutas de senderismo de observación de fauna salvaje durante todo el año, donde poner al alcance de tu objetivo, rebecos, cabras montesas, corzos, ciervos,…  Te espera un entorno natural de cascadas y riachuelos que promete no dejarte indiferente. Todo ello de la mano de un Profesional del Turismo Personalizado

De entre la extensa y vasta naturaleza gallega, sin duda la sierra de Os Ancares quedará para siempre impresa en la retina y en la memoria del viajero. Por una compleja telaraña de senderos descendemos a valles profundos y ascendemos hasta los 2.000 metros de altura.
A nivel fotográfico resulta difícil plasmar esta inmensidad que el ojo humano no abarca, tanto si nos encontramos el paisaje nevado en la época invernal o el esplendor vegetal del verano, … los tonos rojizos y amables del otoño o la inmensa vida primaveral que fluye a través de cascadas y riachuelos.
Son 50.000 hectáreas de arboleda en la que viven muchas especies en un ecosistema casi virgen, donde el oso, el ciervo, la lechuza, el conejo, el zorro, el gato montés,.. etc viven su vida ajenos a la voracidad humana.
Lo ideal es hacer recorridos en coche estableciendo paradas estratégicas desde las cuales realizar pequeñas incursiones para llegar a los bosques de acebos, a las pallozas y conjuntos etnográficos, a la fuente de Piornedo “Hízose en 1.787. Viva Piornedo”,.. a los pastoriles sonidos que abren la mañana con sus lejanos y tempranos cencerros, a los molinos o a los “cortíns” (muros circulares para defensa ante osos y otros animales).

Todo en esta tierra rezuma la majestuosidad de la naturaleza y la voluntad humana de subsistir ante su dureza. Todo lugar al que se mire, digno de ser fotografiado. Es a través de la capacidad de “ver y sentir” donde podemos plasmar la diferencia. Captar la vida.
Tómate el permiso de sentirte parte de este entorno natural. De hecho, es algo que ocurrirá aunque no sea ese tu objetivo,… al respirar en Los Ancares parece que nuestros orígenes se acomodan, que nuestros instintos encuentran su morada y que nuestro espíritu es acogido con naturalidad.
Quedan pocos lugares en nuestro planeta en los que podamos sentir esa conexión, al modo de una revelación personal, profundamente humana y ancestral.
Desconecta de todo lo superfluo…  para conectar verdaderamente.